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Recuperar el equilibrio: terapia hormonal bioidéntica en hombres y mujeres

  • Publicado el 10 de Agosto de 2026
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  • TERAPIA HORMONAL
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Recuperar el equilibrio: terapia hormonal bioidéntica en hombres y mujeres

Un enfoque médico, personalizado e integrativo para comprender los cambios hormonales asociados a la edad y valorar cuándo una terapia hormonal de reemplazo puede tener sentido.

Hay una frase que escuchamos con frecuencia en consulta: «No me siento enfermo, pero tampoco me siento como antes».

A veces aparece a los 40 años. Otras veces, a los 50 o más adelante. Puede manifestarse como cansancio, pérdida de fuerza, cambios en el sueño, disminución de la libido, dificultad para controlar el peso, alteraciones del estado de ánimo, menor claridad mental o simplemente la sensación de que el organismo ya no responde de la misma manera.

En las mujeres, la transición hacia la menopausia puede añadir sofocos, sudoración nocturna, sequedad vaginal, cambios en la composición corporal y alteraciones del ciclo menstrual. En el hombre, determinados síntomas pueden acompañar a una disminución de la testosterona, aunque esta nunca debería diagnosticarse únicamente por la edad o por cómo se siente el paciente.

En Regenero3, nuestra manera de abordar estos cambios parte de un principio fundamental: no tratamos un número de una analítica; evaluamos a una persona.

La terapia hormonal de reemplazo puede ser una herramienta extraordinariamente útil cuando existe una indicación adecuada, pero requiere diagnóstico, analítica, seguimiento médico y una visión global del paciente.

Eso es precisamente lo que diferencia a un verdadero programa de medicina hormonal integrativa de la simple administración de hormonas.

 

¿Qué es la terapia hormonal de reemplazo?

La terapia hormonal de reemplazo (THR) busca restituir determinadas hormonas cuando existe un déficit o una situación clínica en la que su utilización está indicada.

En la mujer, hablamos principalmente del tratamiento hormonal de la menopausia, habitualmente mediante estrógenos y, cuando la paciente conserva el útero, progesterona para proteger el endometrio. En situaciones seleccionadas pueden considerarse otros tratamientos hormonales dependiendo de los síntomas, antecedentes y resultados analíticos.

En el hombre, la terapia de reemplazo con testosterona o TRT puede plantearse cuando existen síntomas compatibles y se demuestra bioquímicamente una deficiencia de testosterona.

Esta última parte es particularmente importante.

Tener cansancio, menor deseo sexual o dificultad para ganar músculo no significa automáticamente necesitar testosterona. Existen numerosas causas que pueden producir síntomas similares: alteraciones tiroideas, anemia, déficit de micronutrientes, estrés crónico, trastornos del sueño, obesidad, resistencia a la insulina, determinados medicamentos o problemas relacionados con el eje hormonal.

Por eso la consulta médica debe preceder siempre al tratamiento.

 

¿Qué significa que una hormona sea bioidéntica?

El término hormona bioidéntica genera mucho interés y también bastante confusión.

Desde el punto de vista químico, una hormona bioidéntica posee una estructura molecular idéntica a la hormona producida por el organismo humano.

Por ejemplo, el estradiol bioidéntico utilizado en determinados tratamientos posee la misma estructura molecular que el estradiol humano. Lo mismo sucede con la progesterona micronizada y con la testosterona empleada en los tratamientos actuales.

Esto representa una diferencia importante respecto de algunos preparados hormonales utilizados históricamente, que podían contener hormonas derivadas de otras especies o moléculas sintéticas con acciones hormonales similares, pero cuya estructura no era necesariamente idéntica a la hormona humana.

Sin embargo, es importante aclarar algo: “bioidéntico” no significa automáticamente “natural”, “sin riesgos” ni “mejor para todo el mundo”.

Una hormona continúa siendo una sustancia biológicamente activa y debe prescribirse con los mismos criterios médicos de indicación, seguridad y seguimiento que cualquier otro tratamiento.

Si quieres profundizar en este concepto, puedes consultar nuestro artículo sobre terapia hormonal bioidéntica y equilibrio hormonal.

 

De la terapia hormonal de hace 30 años a la medicina hormonal actual

La terapia hormonal ha evolucionado enormemente durante las últimas décadas.

Hace treinta años disponíamos de menos información sobre las diferencias entre moléculas, dosis, vías de administración y perfiles individuales de riesgo. Además, durante muchos años se agruparon bajo el concepto de “terapia hormonal” tratamientos farmacológicamente bastante diferentes.

Hoy podemos trabajar de una manera mucho más precisa.

Disponemos de estradiol transdérmico, progesterona micronizada, diferentes formulaciones de testosterona y mejores herramientas para evaluar el metabolismo hormonal y los factores de riesgo de cada paciente.

También comprendemos mejor que la vía de administración importa.

No es lo mismo administrar una hormona por vía oral que hacerlo a través de la piel o mediante una formulación inyectable.

Y, sobre todo, hemos aprendido que la pregunta correcta no es simplemente: “¿Son buenas o malas las hormonas?”

La pregunta debería ser: “¿Está indicada esta hormona, en esta persona, a esta dosis, mediante esta vía y en este momento?”

Ese cambio de perspectiva representa buena parte de la evolución moderna de la medicina hormonal.

 

Terapia hormonal bioidéntica en la mujer

La perimenopausia y la menopausia representan una transición fisiológica, no una enfermedad.

Sin embargo, eso no significa que sus síntomas deban necesariamente soportarse sin tratamiento.

La reducción y fluctuación de estrógenos y progesterona puede asociarse a sofocos, alteraciones del sueño, cambios emocionales, sequedad vaginal, molestias genitourinarias, disminución de la libido y modificaciones en hueso y composición corporal.

Cuando existe una indicación médica, la terapia hormonal de la menopausia puede mejorar significativamente determinados síntomas, especialmente los vasomotores.

En nuestro enfoque damos especial importancia a las formulaciones transdérmicas, como las cremas o geles correctamente prescritos y dosificados, aunque existen también parches y otras presentaciones que pueden ser apropiadas dependiendo de cada caso.

La administración transdérmica permite que el estradiol atraviese la piel y alcance la circulación evitando el primer paso hepático característico de la vía oral.

Pero la elección no debe realizarse por moda ni porque una determinada formulación sea popular. Debe individualizarse.

En una mujer que conserva el útero, por ejemplo, la utilización sistémica de estrógeno normalmente requiere una adecuada protección endometrial con un progestágeno; con frecuencia puede utilizarse progesterona micronizada bioidéntica, según la indicación médica.

También deben valorarse antecedentes personales y familiares, edad, tiempo transcurrido desde la menopausia, riesgo cardiovascular y trombótico, mama, endometrio, salud ósea y situación metabólica.

 

Terapia de reemplazo con testosterona en el hombre

En el hombre, la testosterona interviene en muchas más funciones que la sexualidad.

Participa en el mantenimiento de masa muscular y ósea, función sexual, eritropoyesis y diferentes aspectos del metabolismo y el bienestar.

Sin embargo, los niveles de testosterona pueden disminuir por múltiples razones.

Edad, obesidad, síndrome metabólico, enfermedades crónicas, determinados medicamentos, alteraciones hipofisarias o testiculares, privación de sueño y otros factores pueden modificar el eje hormonal.

Por eso, antes de iniciar una TRT o terapia de reemplazo con testosterona, necesitamos determinar si realmente existe hipogonadismo.

En Regenero3 utilizamos habitualmente, cuando está indicado, testosterona mediante formulaciones inyectables, ajustando posteriormente la pauta a las características y respuesta del paciente.

El objetivo médico no debería ser conseguir la testosterona “más alta posible”. El objetivo es alcanzar un estado fisiológico adecuado, mejorar síntomas cuando estos están relacionados con el déficit hormonal y evitar tanto el infratratamiento como el exceso.

Además, el tratamiento con testosterona requiere controles.

Entre otros parámetros, puede ser necesario vigilar hemograma y hematocrito, testosterona, PSA y salud prostática según edad y riesgo, además de otros marcadores metabólicos y hormonales.

La testosterona tampoco debe utilizarse como una estrategia indiscriminada de antienvejecimiento o simplemente para aumentar masa muscular en personas sin indicación médica.

 

Una analítica hormonal es mucho más que testosterona y estradiol

Aquí aparece una de las principales diferencias de nuestro enfoque de medicina funcional.

Una persona es un sistema biológico, no una colección independiente de hormonas.

Por eso una evaluación hormonal integrativa puede necesitar ir bastante más allá de medir testosterona o estradiol.

Dependiendo del sexo, edad, síntomas y antecedentes del paciente, podemos valorar parámetros como:

  • Testosterona total y libre.

  • SHBG.

  • Estradiol y progesterona.

  • FSH y LH.

  • DHEA-S.

  • Prolactina.

  • Cortisol.

  • Pregnenolona.

  • Función tiroidea mediante TSH, T4 libre y, cuando resulte apropiado, T3.

Pero podemos necesitar todavía más información.

Hemograma, hematocrito, glucosa, insulina, hemoglobina glicosilada, función hepática y renal, perfil lipídico, ferritina, vitamina D, vitamina B12, folato u otros micronutrientes pueden aportar información relevante dependiendo del caso.

¿Por qué? Porque las hormonas no funcionan de manera aislada.

 

Hormonas, metabolismo y medicina integrativa

Imaginemos un hombre de 50 años con cansancio, aumento de grasa abdominal y disminución de la libido.

Podría tener testosterona baja.

Pero también podría presentar resistencia a la insulina, apnea del sueño, hipotiroidismo, hiperprolactinemia o una combinación de diferentes factores.

Administrarle testosterona sin estudiar el resto sería simplificar excesivamente el problema.

Lo mismo ocurre con una mujer de 48 años que consulta por cansancio, insomnio, cambios emocionales y dificultad para controlar el peso.

Puede encontrarse en perimenopausia, pero eso no significa que absolutamente todos sus síntomas estén producidos por sus estrógenos.

Puede existir además una alteración tiroidea, déficit de hierro, estrés mantenido, mala calidad de sueño o cambios metabólicos.

Nuestro trabajo consiste en intentar reconstruir ese puzle.

Este enfoque forma parte de una visión más amplia de la medicina integrativa y la longevidad saludable, donde prevención, metabolismo y equilibrio hormonal se estudian de manera conjunta.

 

DHEA, cortisol, prolactina y pregnenolona: mirar más allá

Dentro de una valoración ampliada podemos estudiar otros componentes del sistema endocrino cuando la historia clínica lo justifica.

La DHEA es un esteroide producido principalmente por las glándulas suprarrenales y funciona como precursor de otras hormonas sexuales.

La prolactina merece atención especialmente ante determinadas alteraciones sexuales o reproductivas, porque valores anormales pueden interferir con el eje gonadal.

El cortisol forma parte del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal y debe interpretarse teniendo en cuenta el horario de extracción y el contexto clínico.

La pregnenolona, precursor de diferentes hormonas esteroideas, también puede incluirse en determinadas evaluaciones ampliadas, aunque su medición rutinaria no es necesaria en todos los pacientes y su utilidad depende del escenario clínico.

Precisamente eso significa personalizar: no pedir cien determinaciones a todo el mundo, sino solicitar aquellas que pueden ayudarnos a comprender mejor a ese paciente concreto.

 

La consulta médica es el verdadero comienzo del tratamiento

Antes de prescribir una terapia hormonal realizamos una consulta destinada a conocer síntomas, antecedentes, medicación, hábitos, sueño, sexualidad, ejercicio, alimentación y objetivos.

Después llega la analítica.

Y solo entonces podemos decidir si existe realmente una indicación para tratamiento hormonal y qué estrategia puede resultar más adecuada.

La medicina hormonal moderna no debería consistir en entregar una receta después de mirar únicamente un valor de testosterona o estradiol. Requiere interpretación.

También requiere explicar expectativas realistas.

Algunos síntomas pueden mejorar de manera importante cuando existía realmente un déficit hormonal responsable de ellos. Otros pueden tener causas diferentes y necesitar otro tipo de intervención.

No prometemos resultados. Tratamos de encontrar mecanismos, corregir aquello que esté alterado y controlar la evolución.

 

Seguridad y seguimiento: una parte esencial de la THR

Una terapia hormonal correctamente indicada no termina cuando entregamos la prescripción. Empieza ahí.

El seguimiento permite evaluar síntomas, tolerancia, niveles hormonales y determinados parámetros de seguridad.

La frecuencia de los controles dependerá del tratamiento y del paciente.

También existen situaciones en las que determinadas terapias hormonales pueden estar contraindicadas o requieren valoración especializada adicional. Antecedentes de determinados cánceres hormonodependientes, enfermedad tromboembólica, algunas enfermedades cardiovasculares, alteraciones hepáticas o determinados problemas prostáticos, entre otros escenarios, pueden modificar completamente la decisión terapéutica.

Por ello, la automedicación hormonal es una mala idea.

Lo mismo ocurre con productos adquiridos por Internet o protocolos estandarizados diseñados sin una evaluación médica individual.

 

Un concepto muy desarrollado en Estados Unidos: optimización con criterio médico

En Estados Unidos se ha desarrollado durante años un modelo de atención centrado en hormone health, healthy aging y medicina integrativa, en el que la valoración hormonal se combina con metabolismo, nutrición, ejercicio, composición corporal y prevención.

Hay aspectos interesantes de esta filosofía que podemos incorporar.

Pero debemos diferenciar una medicina hormonal rigurosa de la simple idea comercial de “optimizar todas las hormonas”.

Nuestro objetivo no consiste en convertir los resultados analíticos de una persona de 55 años en los de una persona de 20.

Envejecer no es una enfermedad.

Nuestro objetivo es detectar alteraciones reales, valorar su repercusión clínica y utilizar las herramientas disponibles cuando los posibles beneficios justifican los riesgos.

 

La filosofía Regenero3: tratar personas, no hormonas

La terapia hormonal bioidéntica en Valencia es una de las áreas que trabajamos dentro de nuestro modelo de medicina funcional, regenerativa e integrativa.

Pero para nosotros las hormonas representan una pieza de algo mucho mayor.

Nos interesa conocer cómo duerme el paciente, cómo entrena, qué come, cómo funciona su metabolismo, qué medicamentos utiliza, cuáles son sus factores de riesgo y qué está intentando mejorar.

A veces el resultado de esa evaluación será iniciar una terapia hormonal.

Otras veces descubriremos que antes debemos corregir otro problema.

Y en algunos pacientes concluiremos que no necesitan hormonas.

Eso también es medicina.

La terapia hormonal moderna nos proporciona herramientas que hace treinta años no teníamos o no comprendíamos de la misma manera. Disponemos de moléculas bioidénticas, vías transdérmicas, tratamientos inyectables, mejores analíticas y una comprensión mucho más profunda del riesgo individual.

Pero ninguna de esas herramientas sustituye al elemento fundamental: un médico delante de un paciente, escuchando, estudiando e intentando comprender qué está ocurriendo.

Ese es el enfoque que defendemos en Regenero3.

 

¿Quieres saber cómo está funcionando tu sistema hormonal?

Si experimentas cambios en energía, sueño, libido, composición corporal, rendimiento físico o síntomas relacionados con perimenopausia, menopausia o posible déficit de testosterona, el primer paso es realizar una valoración médica hormonal completa.

En Regenero3 – Medicina Regenerativa e Integrativa, Valencia, podemos realizar la consulta inicial, determinar qué analítica necesita cada paciente y, una vez obtenidos los resultados, valorar de manera individualizada si existe indicación para terapia hormonal.

Pide tu cita en Regenero3 para realizar una valoración médica personalizada.

Dr. Ramiro Diego Abran
Medicina Funcional, Integrativa y Regenerativa
Regenero3 – Valencia

Información exclusivamente divulgativa. La terapia hormonal requiere valoración y prescripción médica. Las indicaciones, formulaciones y vías de administración deben individualizarse. No todos los pacientes son candidatos y no pueden garantizarse resultados.


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Sobre el Autor

Dr. Ramiro Diego Abran

Dr. Ramiro Diego Abran

Medicina Deportiva y regenerativa, Fisioterapia y Nutrición

Cuando mis pacientes acuden a la consulta es porque ya han probado con los tratamientos más básicos, llegan con un diagnóstico y decididos a realizar alguno de mis tratamientos.
Los tratamientos que más frecuentemente realizamos en la clinica están asociados a la ozonoterapia, terapia con plasma rico en plaquetas, mesoterapia y algun tratamiento biologico con base en proteinas, minerales y vitaminas.

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